TSK se adjudica una Central Eléctrica en Bangladesh
Friday, 30 de July de 2010
Esta adjudicación refuerza la presencia de la compañía asturiana en el continente asiático
El pasado 1 de julio ASHUGANJ POWER STATION COMPANY adjudicó a TSK la construcción llave en mano de una central eléctrica de gas de 55 MW, según informa la compañía eléctrica de Bangladesh, el contrato tiene un valor de 45 millones de dólares y estará localizado en la orilla izquierda del río Meghna a 90 km al Noreste de la capital Dhaka. La central constará de 16 motores utilizando como combustible gas natural.
ASHUGANJ dispone de la segunda central eléctrica más grande del país y actualmente la capacidad de sus 8 unidades es de 642 MW, teniendo previsto a corto plazo la construcción de varias centrales de ciclo combinado, por lo que esta adjudicación sitúa a TSK con muchas opciones de continuar trabajando para este cliente en particular y en el desarrollo eléctrico del país asiático en general donde actualmente está participando en otras dos licitaciones de proyectos similares.
Bangladesh es un país ubicado en el sur de Asia, con más de 140 millones de habitantes en una superficie de 147.000 km2, lo que hace que sea uno de los países con mayor densidad demográfica del mundo. Su territorio se encuentra rodeado casi por completo por la India, a excepción de una pequeña franja al sureste donde limita con Myanmar. Geográficamente, el país se sitúa en el terreno fértil del delta del Ganges, por lo que está sujeto a las inundaciones anuales provocadas por los monzones y los ciclones. Junto con la provincia india de Bengala Occidental, constituye la región etno-lingüística de Bengala. De hecho, en bengalí, el nombre "Bangladesh" significa "país de Bengala".
Sus fronteras actuales se establecieron con la segunda partición de Bengala en 1947, cuando la región se convirtió en la parte este del recién formado Pakistán. Sin embargo, se encontraba separada de la parte oeste por 1.600 km del territorio indio. En 1971, la discriminación política y lingüística, así como el abandono económico, trajeron consigo una serie de conflictos con Pakistán, lo que condujo a la guerra de independencia y al establecimiento de Bangladesh como una nación autónoma. Desde 1975 su PIB per cápita se ha duplicado y la tasa de pobreza ha caído en un 20% desde comienzos de la década de 1990. Dhaka, la capital, y otros centros urbanos forman parte de la fuerza impulsora que ha posibilitado este crecimiento.[]
El gobierno bangladesí es una democracia parlamentaria. Según el Banco Mundial, el país ha progresado significativamente en materia de desarrollo humano, en las áreas de la alfabetización, la equidad de género en la educación y la reducción del crecimiento de la población.[] Sin embargo, aún enfrenta una serie de desafíos importantes, incluyendo la sobrepoblación, la pobreza generalizada y el peligro creciente de una crisis hidrológica provocada por el cambio climático.
Esta adjudicación refuerza la apuesta por la internacionalización y diversificación de la compañía gijonesa que actualmente se encuentra ejecutando proyectos en países como Perú, Chile, Venezuela, Marruecos, Holanda, Italia, Nicaragua, India o Arabia Saudí, en diferentes sectores como son las infraestructuras eléctricas, plantas industriales o medio ambiente.